Con el Ojo Cuadrado, Carlos Bravo Matus

EDITORIAL              DR. CARLOS BRAVO M.              28-3-19

“CON EL OJO CUADRADO”

¡Pues sí!, me quedé con el ojo cuadrado al conocer la misiva que envió Andrés Manuel a Felipe VI Rey de España y al Papa Francisco, pidiendo que ambos, a nombre de sus naciones, se disculpen con los mexicanos por los acontecimientos que se dieron hace 500 años con la conquista, argumentando que esta se dio con la espada y con la cruz rodeada de barbarie. 

Ya antes me había reído con las declaraciones de la senadora morena Jesusa Rodríguez al reclamar al pueblo por comer tacos de carnitas, argumentando que con ello festejan la caída de Tenochtitlán. Bueno, eso muestra el nivel de cultura de la mayoría de los legisladores y en particular de ese grupo.

Por supuesto que el Rey rechazó la petición invalidando los argumentos de los derechos humanos y que a estas alturas ese pasaje es parte de la historia que no debe entorpecer ni afectar las buenas relaciones entre España y México.

Sobra recordar que la conquista se ganó no tanto por los españoles que eran pocos comandados por Cortés, sino por los cempoaltecas, tlaxcaltecas y otros grupos indígenas que estaban hartos del sometimiento impuesto por los aztecas. 

Que Moctezuma Xocoyotzin, tlatoani de los mexicas, que gobernó de 1502 a 1520, sometiendo durante su reinado a los pueblos de Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca entre otros, refería haber visto 8 señales proféticas que auguraban el colapso del pueblo mexica y en 1519 al arribo de Cortés a Chalchihuecan, manda embajadores a recibir a los españoles y corroborar la profecía. Después les dio presentes, garantías y prácticamente favoreció que se diera la caída del imperio, siendo ganada las batallas con 400 ibéricos, 40 caballos y miles de aliados indígenas que querían vengarse de la opresión azteca. 

Que los españoles nos impusieron su religión y sus costumbres, ni negarlo, pero a partir de entonces se creó una nueva raza basada en el mestizaje que finalmente dio forma y estructura a lo que hoy es nuestra nación. Cierto es que los españoles esclavizaron a los indígenas, lo que duró en teoría hasta después de la independencia, aunque aún hoy día hay etnias que viven sometidas y en condiciones de miseria. 

Tras 500 años, recordamos los hechos históricos como parte de las páginas de nuestra nación, aceptando que muchos pueblos y naciones han sufrido conquistas por otros más poderosos y en nuestro caso, esa conquista forjó a los mexicanos de hoy día, sin perder nuestra esencia y raíces, adaptándonos a los cambios impuestos por el tiempo. Imagino la poliuria hilarante del Rey y del Papa ante tal exigencia que no podía ser más que rechazada y no nos queda más que sufrir pena ajena al escuchar declaraciones como las de la senadora que llegó a su curul de rebote.