Calaveritas políticas 2019 Dr. Raúl Héctor Campa García

Calaveritas políticas 2019

Dr. Raúl Héctor Campa García. 31 de octubre de 2019

 

 

Ente que nunca descansa… es la muerte

Su lucha contra la vida, es constante.

Políticos, entre otros, a la macabra Catrina; en su chamba, le hacen ver su suerte.

El crimen organizado, guerras, abortos y otros asesinatos, a la parca surten, a cada instante.

 

2018 cargó con muchos militantes de Partidos.

MoReNa, en esto mucho contribuyó

Creyendo que en el militaban, unidos.

Este 2019, el interno juego del hambre (del poder), La calaca, flit, también a ellos les dio.

 

 

El PRI o lo que queda, a muertos quiere resucitar.

Labor que siempre hacia en época electoral.

Ahora ni con ellos, logrará sobrevivir

Pues los que se fueron a MoReNa, también …

Van a morir.

La Parca ladina, a los del PRI en episodios de: Dead Man Walking, los tiene chambeando.

Algunos, en otros partidos andan ocultos.

Muertos están, aunque hagan…bulto.

 

El PAN, aunque muerto no está, cantaba victoria … y no canta mal las rancheras.

Seis años de glorías pasadas solo bastaron:

La parca los intoxicó de poder…muriendo de borrachera.

Con la reseca -que, marea-, en Sonora, solo un sexenio, duraron.

Venían por más, seguros que la calaca les pelaría… los dientes.

Pero hoy muertos reposan…clavados por su tridente.

Oh ¿los mató el pejidente? ¿Diantre, fue su gente? ¿O sea, sus disidentes? en zombies se convirtieron al irse MORENA. 

Vaya forma de morir, que muerte tan fea…

Y qué pena ajena.

 

El PRD, escuálidos caminan sus militantes.

En contubernio con MoReNa, la Tilinga calaca… los fagocitó.

Nunca serán, ni en el futuro 21, como antes

A sus chuchos con sus coaliciones, la endina Catrina…los mató.

 

 

Licuados PRD, PRI, algunos del PAN y con partiditos chiruleros, MoReNa nació.

En una asamblea, nuevo dirigente nombrará 

Agazapada La Parca, con paciencia esperó, ni las manos metió. 

Está cizañera calavera, a la militancia azuzó  

Se agarraron a “ingazos, no esperaron a que los matara”. Entre ellos se inmolaron.

“Inchi” Calaca, tétrica, sus huesudas manos, se lavó.

 

Con tétrica sonrisa, castañeando sus dientes

Llegó a casa del Presidente.

Antes que despertara a oficiar su acto de fé. 

¿Qué le pasó al Presidente, se cuestionó la prensa desvelada, que, a la mañanera no fue? ¿Se cansó el ganso o el mañanero la causa?

¡NO! se lo llevó de viaje la catrina –respondió-

Un oficioso monero.

¿El monero, era Juacer? Tampoco…

a él hace tiempo lo enterró. 

¿lo llevarían a su hacienda, allá muy lejos?

Sabrala… el pueblo sabio, lo veló.

 

En el Congreso de la “Unión”, hay confusión.

Aun con “mayoriteo” de una bancada.

La Catrina con disfraz de legisladora, veía la parlamentaria función.

El veneno político, que ella inyectó, accionaba.

Curul por curul, fueron muriendo…

algunos con convulsiones, otros por depresión y uno (de tantos), para evitar ir a prisión, huía. 

Romero Deschamps, despavorido corría.

Se resbaló con chapopote (¿?) negra su suerte

Lo del agua al agua -le dijo la Parca-…detente.

En un pozo petrolero, lo sepultó

Vivió como sajón millonario- negro murió. 

A pesar del macabro color –empetrolado- 

Ni Obama, contiguo a su tumba, lo reconoció.

A todos los demás políticos, en fosa común los enterró, con un solo y repetido epitafio:

“Aquí yacen políticos y yacen bien, ellos descansan en Paz, y el pueblo también”

Solo un político, “se le escapó a la muerte”

O sea, lo mató con el palo de su guadaña… pero sobrevivió. 

YYY, con fúnebre voz dijo Kid Yale

No entendí caón, al autor le escribió Catón. ¿Será de Sonora? Sabe…chale.