“LOS REYES MAGOS”, DR. CARLOS BRAVO M.

DR. CARLOS BRAVO M.              7-1-2021

“LOS REYES MAGOS”

Ayer se celebró el Día de Reyes, y el martes su noche, en la que la mayoría de hogares festejan la llegada de los Santos Reyes que llegan en la madrugada a las casas donde los niños han colocado su zapato, esperando que los personajes, viajando desde oriente montados en un caballo, un camello y un elefante, depositarán un regalo y golosinas a los niños que se portaron bien durante el año, pero previamente la mesa se viste de fiesta, reuniendo a la familia y amigos para degustar unos exquisitos tamales, ya sean verdes, de mole, de verduras, de dulce con manjar y en nuestra región los clásicos rancheros envueltos en hoja de plátano, para después acompañada de un caliente y espeso chocolate o atole champurrado, la rosca de reyes, a la que cada asistente corta una rebanada mientras los demás comensales están a la expectativa para ver si le salió el muñeco, pues de ser así, tendrá que pagar la ofrenda de tamales el día de la Candelaria.

El 6, los niños se levantan temprano con la esperanza de encontrar algo en su zapato puesto en la ventana habiendo previamente anotando sus deseos en una cartita que ha sido dejada en el zapato, en el árbol de navidad o el nacimiento y para los que tuvieron oportunidad, depositarla en las oficinas del correo postal y llenos de ilusión descubrir un juguete, la bicicleta añorada, el juego de te u otro juguete que por grande o pequeño, cumple los sueños infantiles y nutre su imaginación cuyos frutos se verán años después con el desarrollo de inteligencia, inventiva y otras capacidades mentales.

Festividad traída por los clérigos tras la conquista y que perdura hasta nuestros días y en especial en nuestro país, principalmente en la región que abarca del centro hacia el sur, pues en los estados del norte, aunque hay hogares que siguen la tradición, tienen más arraigada la llegada de Santa Claus.

La rosca también llegó de España, donde le llaman roscón y aunque cambia un poco de región en región, la base es similar pues es una masa peculiar para el pan al que se le da forma redonda u ovalada, según el tamaño, cubierta de frutas secas predominando el membrillo, higo, tiras de naranja y con franjas de una preparación tipo mazapán, lo que significa las joyas de las coronas de los reyes. Su forma circular representa el amor infinito al creador que no tiene principio ni fin y los pequeños niños que se introducen escondidos en el pan, representan a Jesús escondido por sus padre para alejarlo de las manos y el odio de Herodes y para quien lo encuentra en su rebanada significa un premio que agradece con una ronda de tamales el 2 de febrero. 

Hermosa tradición que quienes la vivimos de niños, nos trae gratos recuerdos y para los niños de hoy sigue siendo un mundo de ilusiones que recordarán por siempre y mantendrán viva la festividad para que sus hijos y nietos la sigan disfrutando.

Así que espero que hayan disfrutado la noche de la Epifanía y que la mantengan viva en los años venideros, deseando que sea la salud el mejor regalo.