“EN EL DIA DEL MEDICO”, DR. CARLOS BRAVO M.

EDITORIAL              DR. CARLOS BRAVO M.     24-10-19

“EN EL DIA DEL MEDICO”

Ayer 23 de octubre, conmemoramos un día más del médico en nuestro país, gracias a propuesta del eminente médico xalapeño Pedro Rendón Domínguez, celebrándose desde 1937. 

Esta vez, quiero dedicar mis felicitaciones y pensamientos no sólo a mis amigos y compañeros médicos, en especial al Colegio Médico y Ciencias Afines de Xalapa deseándoles que su labor les llene de alegría y satisfacción por siempre; pero también me dirijo a los alumnos que se están formando en esta ciencia y arte, a ellos que a sabiendas de lo difícil de lograr ingresar a alguna de las escuelas de medicina del país, no desistieron y hoy ocupan las aulas de la universidad, las salas de los hospitales en las que cual libro abierto estudian y aprenden del enfermo y que a pesar de dejar a un lado horas de sueño, fiestas y reuniones por devorar miles de páginas que guardan el saber, mantienen el deseo y la esperanza de ver culminada su carrera y levantar su diestra mientras juran por Apolo, Higia y Panacea y poder ostentar el título de médico.

El camino no es fácil, habrán de aprender mucho de los textos y sus maestros, habrán de regocijarse ante el milagro de la vida con cada bebé que nace, pero también a tener compasión por cada enfermo que irremediablemente tiene que morir y para ello será necesario templar el alma.

El internado les dará oportunidad de poner en práctica mucho de lo aprendido al paso de los años en sus clases, pero ahí dejarán horas de sueño, quizá festividades familiares, incluso hasta su propio cumpleaños que pasará mientras vigilas a una parturienta, atiendes a un accidentado en la sala de urgencias o ayudas a bien morir a un enfermo terminal. ¿Que si son muchas las horas de una jornada de guardia?, pues si, sin embargo sólo así tendrás la oportunidad de poner en práctica todos tus saberes y seguir aprendiendo y más vale que te acostumbres a ese ritmo de vida pues en esta nuestra profesión, es el ritmo cotidiano y hemos de acostumbrarnos a poco dormir y mantenernos alerta, a que te saquen del cine, de una fiesta, te levanten de la mesa o de la cama.

Tu servicio social será toda una aventura, pues ahí ofrecerás tus conocimientos y devolverás una pequeña parte de lo que tu país, sociedad y familia hicieron por ti para que lograses llegar al final de la carrera. Quizá si escogiste una plaza en un hospital o en un centro médico de regular tamaño, tendrás a otros médicos y enfermeras que te ayuden y te orienten para cumplir tu labor, pero si te vas a una comunidad, seguramente estarás solo con tus conocimientos, tus libros de consulta y tal vez una enfermera auxiliar, pero lejos de temer ese escenario, anímate y ve allá donde haces falta, ten por seguro que las personas a las que atiendas, serán las más agradecidas.

Si estás empezando tus estudios, aun estás a tiempo de arrepentirte, pero si estás decidido a seguir adelante a pesar de que el camino es cuesta arriba, entonces prepárate, estudia arduamente y lucha por tu meta a pesar de todo y cuando lo logres, serás bienvenido a esta gran hermandad. Felicidades futuro médico.